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Nuestro Procurador no está en contra de la paz sino en favor de los santos sepulcros

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Alejandro Ordoñez Maldonado es un destacado líder conservador y defensor del cristianismo y la virgen de Fátima, ha pertenecido a la Hermandad San Pio X o Sociedad Lefevrista de Colombia, es Magister Honoris Causa en Ciencias Políticas de la universidad de Salerno, Italia; doctor en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Santo Tomás, con especialización en Derecho Administrativo de la misma alma máter.

 

En enero del 2009 fue elegido Procurador General de la República y a partir de ese día desempeña el alto cargo sin que ni una sola de sus decisiones e intervenciones públicas en temas como el aborto, la dosis mínima, la adopción por parejas del mismo sexo, la destitución o muerte política de senadores, alcaldes, gobernadores y funcionarios del Estado, y su oposición firme contra el proceso de paz y la entrega del país a los terroristas castro chavistas; sea rechazada por los ejércitos de feministas radicales, comunistas, ateos, librepensadores, intelectuales, liberales y radicales de todo pelambre que lo odian porque es el gran guardián del orden, del Estado confesionalista y discípulo excepcional del restaurador moral de la república, el conservador Laureano Gómez.

 

¿Por qué defender a este prohombre y destacado defensor de la restauración conservadora de Colombia? Veamos: la Constitución Política establece que la Procuraduría es un órgano autónomo frente a las demás ramas del Estado; y le asigna al Procurador General de la Nación la dirección y las siguientes funciones:

  • Vigilar el cumplimiento de la Constitución y las leyes.
  • Proteger los derechos humanos y asegurar su efectividad.
  • Defender los intereses colectivos, en especial el ambiente.
  • Ejercer vigilancia superior de la conducta oficial de quienes desempeñen funciones públicas, e imponer las respectivas sanciones conforme a la ley.
  • Intervenir en los procesos y ante las autoridades judiciales o administrativas, cuando sea necesario en defensa del orden jurídico, o de los derechos y garantías fundamentales.

La actuación prístina del Procurador en el cumplimiento de lo que establece estrictamente la Constitución colombiana, no tiene tacha alguna, y por el contrario ha sufrido ataques y agravios permanentes por el ejército de castrochavistas que se quieren tomar el país ahora con la ayuda de las FARC y el golpista presidente Juan Manuel Santos y su equipo de gobierno, junto a una pléyade de incautos. ¿En qué temas nos ha defendido el Procurador?

En la adopción de niños por parejas del mismo sexo:

Los niños, afirma el Procurador, tienen el supremo y sagrado derecho a tener una familia conformada única y exclusivamente por un papá y una mamá, lo contrario es seguir el juego a tendencias modernas y hedonistas que hacen daño a la moral cristiana y la sociedad. La familia está concebida por una pareja heterosexual estable. Está orientada a la educación de los hijos y busca el bienestar de la sociedad.Si bien Colombia es un país pluralista donde se reconocen las diferencias étnicas y culturales, no legitima mediante un litigio estratégico el debate democrático para imponer a la fuerza valores éticos de minorías emergentes. ¿O qué significado constitucional diferente tiene la adopción? La adopción es una figura que protege al niño, no es un derecho de los padres, ha dicho. 1

El derecho al aborto:

Sus decisiones y posturas en el tema del aborto son una clara demostración de la defensa del Derecho a la vida, que es fundamental e inviolable, según art 11 de la Constitución.

En el ejercicio de sus funciones de vigilar el cumplimiento de la Constitución y las leyes y proteger los Derechos Humanos, le ha manifestado de manera respetuosa y clarividente a la Corte Constitucional: Voy a analizar la evolución de la jurisprudencia de la Corte Constitucional en materia del derecho a la vida para concluir que gracias a esa evolución jurisprudencial estamos llegando al deseo como fuente de derecho. 2

Ha expresado su preocupación por la manera en que un órgano del nivel nacional y Constitucional como la Corte ha llevado el tema del aborto: por eso cuestionó el hecho de que la Corte haya dejado de considerar un delito el aborto y hoy lo califique como un derecho, bajo circunstancias especiales (malformación del bebé, producto de una violación o cuando está en riesgo la vida de la madre). 

¿Qué puede tener mayor legitimidad que la propia vida, que la vida del no nacido?, le ha inquirido al máximo tribunal. Y al final sentenció, porque eso es lo que es el Procurador, un gran jurista, que crea jurisprudencia cada que se expresa: Así el reconocimiento que hace la corrección Política ha pasado a fundar los derechos en deseos, o ha dado un giro para no reconocer: ‘decidme el deseo y te daré el derecho‘. 3

En los tres casos cuando el aborto es considerado legal, el procurador se ha manifestado en contra, enviando recomendaciones al ente constitucional pidiendo reversar esta decisión con argumentos jurídicos y legales para que dicho tribunal, máxima autoridad constitucional, revise la sentencia, donde establece:

Que se declare la inexequibilidad del artículo 122 de la ley 599 de 2000. La penalización del aborto tal y como está contemplada en el Código Penal vulnera los principios fundamentales de libertad, autonomía y proporcionalidad de la Constitución Política.

Nos recuerda, también, el doctor Alejandro Ordóñez y amparado en sus estudios bíblicos que por tradición, familia y propiedad la mujer no debe tener libre autodeterminación sobre su cuerpo, así como no debería tener derecho al voto, porque esos derechos, propios de sociedades ateas que avanzan por el abismo de la perdición y la sinvergüencería, en manos de unas criaturas desbocadas, ninfómanas y enemigas diabólicas del matrimonio y del hombre como máxima autoridad, nos están llevando a una dictadura del ejército feminista radical que amenaza con imponer de nuevo un régimen matriarcal.

Por eso ha dicho que con otras fuerzas políticas que han defendido la tradición, la familia y la propiedad, nos opondremos con la Constitución y las leyes y nuestros escudos de cruzados en la mano, a los derechos de las mujeres y el avance satánico de ese ejército feminista conformado por millones de mujeres libertinas, sinvergüenzas, lesbianas insaciables y demás hordas hedonistas que amenazan la moral cristiana y nuestra adorable democracia misoginia y plutocrática.

El derecho constitucional a la paz:

La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento, lo establece el art. 22 de la C.P.

El doctor Ordóñez, en su sabiduría obispal y como máxima autoridad del Ministerio Público, responsable de que en Colombia la paz sea única y exclusivamente el fin de la existencia de los terroristas y narcotraficantes de las FARC y el ELN, y con el fin de preservar el buen nombre y seguridad jurídica de nuestros invocados guardianes de la patria, los más de trece mil civiles de cuello y alma blanca que apoyaron el paramilitarismo y a nuestras gloriosas Fuerzas Armadas del Estado, que han cometido uno que otro delito delitos en nombre de la Constitución, las leyes y el país del sagrado corazón, ha expresado en un comunicado público ante el acuerdo entre el gobierno castrochavista de Juan Manuel Santos y la delegación de los criminales de las Farc, lo siguiente:

Usted (Juan Manuel Santos) juró respetar la Constitución, no fue elegido para derrocarla y menos para hacerlo de la mano de las FARC, ni por medio de la firma de un acuerdo con Timochenko. 4

Lo que su Gobierno está conviniendo con el grupo criminal de las FARC implica que la Mesa de Conversaciones de La Habana se reviste de poderes constituyentes, que ni el ordenamiento jurídico ni el pueblo les han otorgado.

El día de ayer (12 mayo 2016) las FARC y su Gobierno notificaron al país que convinieron que el Acuerdo Final que suscriban tenga la calidad de “Acuerdo Especial”, conforme a las normas del Derecho Internacional Humanitario y que haga parte del bloque de constitucionalidad. Pretenden ustedes que la totalidad de los acuerdos negociados y por negociar con las FARC, conocidos y desconocidos por la opinión pública, sean normativamente integrados a la Constitución y que su contenido se sitúe al mismo nivel de las normas constitucionales e incluso por encima de ellas. Buscan que los Acuerdos, por el solo hecho de ser convenidos y firmados por usted y ‘Timochenko’ tengan automáticamente la categoría de normas con fuerza constitucional. De esta forma ignoran o desconocen o pasan por encima, con ese acuerdo al pueblo colombiano y al poder legislativo, el Congreso. 5

Lo que usted está haciendo, le dice sin pelos en la lengua al presidente, equivale a someter de forma dictatorial al pueblo colombiano a la voluntad de las Farc y del gobierno […] Ese acuerdo entre ustedes, conlleva a que el pueblo colombiano ya no es soberano y que la soberanía está en la Mesa de Conversaciones de La Habana.

Quieren usted y ‘Timochenko’ que los colombianos vayan a las urnas a legitimar los acuerdos, pero sin la capacidad de decidir. Es un fraude a la voluntad popular.

Desde ya, el máximo responsable del Ministerio Público, anuncia al pueblo colombiano que se compromete de alma, fe y vida a la Resistencia civil que convoca el ex presidente de la guerra infinita y la Seguridad democrática, Álvaro Uribe y la extrema derecha, a luchar contra los acuerdos de paz y la dictadura castrochavista que Santos quiere imponer, con sus camaradas de las Farc, al pobre, ignorante y desamparado pueblo colombiano; el que nosotros los verdaderos demócratas vamos a salvar de las garras del comunismo y el ateísmo para defender la sagrada patria de Santander, de los masones y oscuros intereses bolivarianos.

Ha dicho con profunda convicción en la resistencia civil6, que no se permitirá la restitución de un centímetro de tierra de los millones de hectáreas que los terratenientes, las trasnacionales, los mafiosos y paramilitares apoyados por las Fuerzas Armadas del Estado le arrebataron a los bandidos disfrazados de campesinos, a quienes se tuvo casi que exterminar para limpiar la patria de tanto bandido, castrochavista y ateo de la patria de la seguridad democrática.

¿O por qué creen que ha sido un prolífico defensor del paramilitarismo desde que sostuvo que No podemos desconocer que las auto-defensas se ajustan a las normas de la moral social, del derecho natural y de nuestra legislación positiva. Pensar lo contrario es, por decir poco, una absurda ingenuidad, en declaraciones que dió al diario Vanguardia de Bucaramanga en 1987? 7

¿O por qué creen que participó activamente el 13 de mayo de 1985 de la quema colectiva de libros y revistas “impíos”, frente a la Biblioteca Pública Municipal de Bucaramanga, exigiendo al bibliotecario principal encargado de la custodia del material bibliográfico entregar libros y revistas cuyo contenido podía perturbar las mentes juveniles? 8

Su postura de hoy viene, por supuesto, de sus convicciones de siempre. No es un torcido ni sale con dobleces como tantos lagartos y oportunistas que hoy le apuestan al plebiscito por la paz, aprovechando el cansancio del pueblo ignorante con esta guerra por la madre patria, conservadora y católica que lleva más de 60 años y no ha podido acabar con la escoria que como una gangrena carcome las almas puras y buenas de Colombia, para venir ahora a entregar el país a manos de bandidos que no ganaron la guerra y hoy cuentan con un camarada presidente.

Finalmente, nuestro insigne procurador ha dicho que seguirá actuando como Caronte, el barquero de Hades, para pasar a su reino aquellas almas perdidas y confusas que no tienen otro destino en este nuevo reino de los cielos que construiremos, con la nueva cruzada que emprenderemos contra todo opositor, librepensador, liberal, el ejército de feministas, gays, castrochavistas y comunistas. Liberaremos nuestra amada Colombia de toda esa escoria.

En Defensa de nuestro ilustre Procurador General y las gentes de bien que hemos gobernado con enorme justicia y sabiduría durante décadas estas tierras pobladas de rebeldes y la salvaje chusma liberal, que amenaza con arrebatarnos el derecho divino a gobernar; les decimos que deben prepararse porque no cederemos ni un paso, no pasarán.